Zona Gamer: The Legend of Zelda: A Link Between Worlds

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El pasado 6 de enero, y después de estar deseando ponerle las manos encima desde su salida en noviembre, mis padres me regalaron el último juego de mi franquicia favorita para la portátil de Nintendo, The Legend of Zelda: A Link Between Worlds. Ayer mismo, y después de 21 horas de diversión, terminé la historia principal a falta de conseguir algunos objetos y terminar los minijuegos, y creo que es momento para plasmar mis impresiones sobre un juego que me enamoró desde que Nintendo lo anunció, y que me desconcertó con sus mazmorras aleatorias. ¿Qué tal le ha sentado esta novedad a la franquicia? ¿Ha sido un fracaso o un acierto? Si queréis saber las respuestas, sólo tenéis que seguir leyendo.

Desde la salida de la Nintendo 3DS allá por 2011, todos esperábamos con ganas la llegada de un nuevo Zelda. Un par de meses más tarde, Nintendo sacaba a la venta un remake del Ocarina of Time adaptado a la nueva consola y aprovechando el 3D, pero muchos se quejaron de este refrito y seguían a la espera de algo nuevo, de un Zelda para portátil tan maravilloso como había sido Link’s Awakening, Oracle of Ages/Seasons o The Minish Cap. Y por fin, dos años y medio más tarde, llegó A Link Between Worlds. Haciendo uso de los Nintendo Direct, Nintendo iba soltando poco a poco información sobre el juego. Muchos se emocionaron cuando vieron que el mapa era igual a A Link to the Past, y muchos de esos también se enfadaron cuando Nintendo, intentando darle un toque distinto a la franquicia, dijo que los objetos se podrían alquilar en la tienda de un tal Ravio y que por lo tanto, éstos no se conseguirían en las mazmorras, lo que daría la posibilidad de hacer las mazmorras en el orden en el que te diera la gana. Poco a poco, con cada tráiler que se mostraba y con cada nueva información que se daba, se me iban poniendo los dientes más y más largos, pero yo seguía con la curiosidad de saber cómo sería eso de alquilar los objetos, y cuánto juego daría esta nueva fórmula. Cuando se mostró que Link se podría fusionar con la pared, y viajar a un mundo oscuro llamado Lorule a través de unas grietas en la pared, me di cuenta de que lo quería y necesitaba a la de ya. Ahora que lo he terminado, sólo puedo decir que el juego me ha parecido fantástico. Bebe de lo mejor de la saga pero también intenta darle un toque de innovación, para gustar tanto a los fans acérrimos como a los que toquen por primera vez un Zelda.

Gráficamente es una maravilla. El diseño de Hyrule y Lorule, los personajes, las mazmorras… enamoran. Tienen unos colores tan vivos que el juego es un regalo para nuestros ojos. El 3D le sienta de lujo, y el juego le viene como anillo al dedo a la Nintendo 3DS. Tantas imágenes divertidas me he encontrado a lo largo del mismo, que he compartido bastantes en la comunidad del juego en Miiverse. La banda sonora es, como siempre, increíble. Es de mis favoritas, me parece muy épica en todo su conjunto (además de pegadiza) y los arreglos hechos para el juego han sido fantásticos.

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Lo raro de este juego es el poder alquilar los objetos (y más tarde comprarlos) en la tienda de Ravio. Alquilar los objetos tiene su cosa buena y mala: lo bueno es que te saldrá bastante más barato y lo malo es que si pierdes, Ravio se lleva todos los objetos y tendrás que volver a alquilarlos. Así de primeras esto no es muy fastidiado porque el nivel de dificultad del juego es bastante bajo, pero seguro que si juegas en el modo héroe, te molestará más. Lo bueno de comprar los objetos es que, además de tenerlos pa’ ti pa’ siempre, podrás mejorarlos. A muchas personas les ha parecido molesto este método de conseguir los objetos indispensables del juego, porque es distinto a lo de siempre (conseguirlos en las mazmorras), pero esto también te da más libertad en el sentido de que puedes hacer todo en desorden, e ir descubriendo el mapa al gusto. Tienes 7 puntos marcados en el mapa a los cuales tienes que ir, ¿a cuál voy? Pues al que más rabia te de, o al que te quede más cerca, que es lo que hacía yo. Yo me complicaba la vida pensando “Si puedes hacer las mazmorras en desorden, ¿cómo contarán la historia?” sin darme cuenta de que la forma de narrarlo sería muchísimo más fácil, y encajaría perfectamente con el nuevo modo de juego. Quizá lo que más me ha fastidiado del alquiler de los objetos, fue saber nada más empezar cuáles serían los objetos que aparecerían en todo el juego. Normalmente cuando juego a algún Zelda, y llego a alguna mazmorra me quedo pensando en qué objeto encontraré allí que me ayude luego, si será un objeto nuevo o de los ya conocidos. El interés y la sorpresa desaparecen en A Link Between Worlds porque de un vistazo ya sabes qué objetos hay y en qué mazmorra te harán falta.

Lo que más divertido me ha parecido ha sido la capacidad de Link de fundirse con la pared. Incluso diría que adictivo. Aparte de ser útil, da muchísimo juego porque te puedes fundir prácticamente con cualquier cosa. Además, en el interior de muchas casas hay cuadros, por lo que si te fundes con la pared y pasas por detrás, tu cabeza será sustituida por la imagen del cuadro, desde la cara de un cuco, hasta la cabeza de Makore, pasando por la típica marca de labios pintados en la pared que se quedarán perfectamente puestos sobre tu boca. En la casa de Link te encontrarás la máscara de Majora con el cual puedes hacer el mismo juego. En otra pared está dibujada Navi, por lo que puedes ponerte a su lado y recordar viejos tiempos. Otra cosa que me ha gustado mucho ha sido volver a ver a Impa y a Dampé, que también aparecen en este juego, y les tengo mucho cariño.

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De todos los objetos que aparecen en el juego, el que más me he alegrado de volver a ver ha sido sin duda el gancho. Es mi objeto favorito, aunque el que más me ha gustado usar a lo largo del juego ha sido el cetro de fuego, sobre todo en su versión mejorada. El arco y flechas, el bumerán y las bombas adoro explotar cosas vuelven a ser indispensables en otro juego más de la saga.

El juego es bastante fácil si lo comparamos con sus predecesores. Es quizá, demasiado fácil. Eso no hace que sea menos divertido, pero sí me gustaría que los jefes de mazmorra me hubieran dado más caña. Pero que no cunda el pánico, al terminar el juego se desbloquea el modo héroe, así que siempre puedes volver a empezarlo disfrutando de una mayor dificultad.

Además de la historia principal, hay también misiones secundarias y minijuegos con los cuales se pueden ganar objetos o piezas de corazón. Por poner un ejemplo, en una cueva encontrarás a Mamá Maimai, que es una especie de pulpo que te pide que busques a sus 100 retoños perdidos. 50 de ellos estarán en Hyrule, y los otros 50 estarán en Lorule, y se podrán encontrar en los sitios más dispares, desde lo alto de un árbol, escondidos bajo un roca, pegados a las paredes, bajo el agua, etc. Por cada 10 bebés que encuentres, Mamá Maimai te mejorará uno de los objetos de tu zurrón (ojo, sólo los que hayas comprado), y cuando hayas encontrado los 100, te dará algo muy especial. Además, hay varios minijuegos como el Octoestadio, rupias a mansalva, cucos a tutiplén, fortaleza interminable… donde se podrán conseguir rupias y piezas de corazón.

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Algo que da mucho juego son los Links Tenebrosos que aparecen en tu partida gracias a StreetPass. El funcionamiento es muy fácil: si te encuentras vía StreetPass con otra persona que tenga el juego, vuestros Links se intercambiarán y aparecerá en tu pueblo como un Link Tenebroso, preparándose para retarte en algún lugar del mapa. El Link Tenebroso se puede personalizar, equipándolo con dos objetos distintos, y dependiendo de lo que lleves equipado, se le pondrá un precio u otro. Así, cada Link tendrá una cantidad de rupias asociadas que ganarás si consigues derrotarle. A medida que avances en el juego puedes actualizar tu Link para que aparezca en su versión más nueva, es decir, con el número de corazones y demás equipamientos.

Así como anécdota, A Link Between Worlds es el segundo Zelda que prueba mi amigo Isaac, y el primero que se termina y que le regalo y según tengo entendido, le ha gustado mucho. ¡Así que felicidades para él y bienvenido a Hyrule!

The Legend of Zelda: A Link Between Worlds es un must buy de la Nintendo 3DS, tanto si te gusta la franquicia como si no. En general, creo que hay que darle una oportunidad porque gustará a todos por igual. A mí, por lo menos, me ha encantado ^^

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2 Respuestas

  1. Pois si, xogueino e encantoume. E de feito sigo xogando, e de feito é moi probable que o intente no modo Héroe 😀

  2. Ricardo dice:

    ¡Me han entrado ganas de jugar! Y eso que aún no lo tengo.
    Estaría bien que dejaran el modo héroe a primeras, pero bueno, al menos lo dejan elegir luego. :)
    Lo único que me choca es que según dices no hay manera de ir a los templos sin conocer de antemano los objetos necesarios. Aunque sea muy de leerme todos los textos, a ver si cuando coja el mapa no lo miro e intentar adivinar qué toca en cada mazmorra. xD

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