Zona gamer: Ni no Kuni: La ira de la Bruja Blanca

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Uno de los juegos por los que más ganas tenía de comprar una PlayStation 3 era el Ni no Kuni. Por eso, y después de que mis amigos me regalaran la susodicha consola por mi cumpleaños (gracias otra vez ^^), le pedí a mi hermana que me regalara el juego. Y qué bien hice, hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto con un RPG. Ya no es sólo que Level-5 lo haya mimado mucho, que Studio Ghibli le de puntos extra, o que visualmente sea maravilloso, es que su historia es tan tierna y sus protagonistas tan inocentes, que el juego se disfruta al máximo. Así pues, y tras 60 horas, me terminé la historia principal del juego, y mientras me dedico a ir terminando las misiones secundarias e intentar sacar el trofeo de platino que lo veo imposible, os voy a hablar de las cosas que más me han gustado del juego.

Ni no Kuni nos presenta a Oliver, un niño que tras perder a su madre, y acompañado de un duende, viaja a otro mundo buscando la manera de devolverle la vida a su madre. Cual será su sorpresa al descubrir que un mago llamado Shadar está descorazonando a todos los habitantes del otro mundo y que la persona que tendrá que acabar con él será… ¡el propio Oliver!

Si hay algo que me gusta del Ni no Kuni son sus personajes, la sencillez, inocencia y valentía con la que se enfrentan a los problemas. Es un juego entrañable y eso se nota en cada rincón de cada ciudad. El uso de los únimos como si fueran algo similar a Pokémon da bastante juego. Te ayudan, se entrenan, evolucionan y aprenden ataques. Y sinceramente, los distintos nombres aleatorios que se te proponen cada vez que capturas uno son para llorar de la risa.

Es un juego que entra por los ojos de lo bonito que es, muy llamativo, muy agradable, con muchos colores fuertes. Es precioso. Además, en algunos momentos disfrutaremos de algún vídeo animado obra de Studio Ghibli que nos dejará anonadados.

Ni no Kuni está cuidado hasta el último detalle. Por poner un ejemplo, el Vademécum de los magos es una maravilla. Pero maravilla maravilla. Está traducida cada una de sus páginas y toda la información que te ofrece es espectacular. Vale la pena pararse a leerlo, así os lo digo.

Y el post-game… ¿qué os puedo decir? Tienes cosas para hacer a dar y tomar. Por eso mismo aún no he aparcado el juego, porque he visto que me quedan tantas cosas pendientes que creo que se merece que le dedique aún más tiempo. Hay sidequests que realmente te ofrecen información muy interesante sobre la historia. Y si quieres conseguir trofeos, para la satisfacción personal, no te queda otra que dedicarle muchas más horas.

Cuando hace meses alabé la traducción del juego, muchos me dijeron que estaba sobreadaptada. Sinceramente, no lo sé. He puesto el audio en japonés y mis conocimientos del idioma son bastante nulos. Es cierto que la mayor parte de los nombres los cambiaron por algunos más occidentales pero, ¿acaso es eso raro? Así que obviando todo esto, lo que sé es que la traducción me ha encantado, por ser muy de aquí, muy cotidiano, muy de hoy en día. Y Drippy es un amor. Ai Drippy, que de momentos geniales has dejado. Tantas frases graciosas ha soltado a lo largo del juego que muchas de ellas las he inmortalizado con una foto (y las he dejado abajo de todo para las veáis).

El pasado año nos dejó juegos muy buenos aunque también otros que pasaron por nuestra vida sin pena ni gloria pero si tuviera que elegir mi juego favorito del año pasado sería, sin duda, el Ni no Kuni, un JRPG con un toque distinto a lo que estamos acostumbrados a encontrar.

«La vida nunca es perfecta, siempre está cambiando. Encuentros, despedidas, alegrías y tristezas. Aceptas las cosas tal y como vienen y sigues adelante. Y así es como debe ser». Oliver.

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