Un poco de cine: El corredor del laberinto

El corredor del laberinto

Yo y mi manía de leer libros antes de que se estrene su adaptación cinematográfica vuelven al ataque. Hace meses vi por primera vez el tráiler de El corredor del laberinto, y tras lo que molaba el tráiler sólo pude pensar “Tengo que leerme el libro antes de ver la película”. Así pues, y cuando vi que sólo quedaban dos semanas para su estreno, me puse a ello, y al final fui a verme la película con dos libros y medio leído de los tres que componen la trilogía. Si alguien que solo vaya al cine sin saber nada de los libros sale encantada, alguien que los haya leído puede salir menos encantada. Y eso, para variar, fue lo que me pasó.

En estos casos siempre intento no crearme demasiadas expectativas ante la posible desilusión que me provoque luego, pero cuando leo un libro y me encanta, no puedo evitar pensar que su adaptación cinematográfica estará a la altura, sobre todo después de las buenas adaptaciones de Divergente y Bajo la misma estrella. Por desgracia, con El corredor del laberinto no pasó lo mismo. Cuando terminé de leer el libro, volví a ver el tráiler de la película para intentar hacerme una idea de lo que me encontraría en el cine, y ya vi bastantes cosas que no me cuadraban y me sonaban muy raras. Eso, no voy a negarlo, me dejó bastante mosca, aunque mis ganas de verla seguían aumentando.

Este miércoles llegó el tan esperado día. Con la entrada en una mano y las palomitas en la otra, entré en la sala de cine, que además resultó ser la tan maravillosa iSens, deseando que empezara. Pero a medida que pasaba la película me encontraba con más y más cosas que no recordaba haber leído. Mentalmente estaba apuntando todo lo que estaba mal. No me fijo en nimiedades como detalles que hayan omitido o pequeños cambios para aumentar el dinamismo, sino en eliminar cosas importantes o cambiar cosas sin sentido y con ningún fin concreto más que cabrear al lector.

Algo que noté cuando fui a ver Divergente y que también me pasó con El corredor del laberinto, es que ambas películas son bastante planas en cuanto al desarrollo de personajes y las relaciones entre ellos. Y eso me deja muy fría. Unos libros en los que las relaciones entre los protagonistas son la clave, no puedes reducirlos a la mínima expresión. En este caso, se han cargado toda la relación entre Newt y Alby, y sobre todo, entre Thomas y Teresa, cuya relación es prácticamente nula y dejan a Teresa en un segundo plano, como si fuera un simple personaje secundario que no hace nada en el Claro. Y es todo lo contrario. Teresa llega, deja el Claro patas arriba, a nadie le cae bien y tiene un carácter bastante fuerte. Por el contrario, en la película se pasa las casi 2 horas que dura con cara de circunstancias sin saber nada ni hacer nada. La relación entre ellos es uno de los pilares de la trama y en la película se lo comen con patatas.

El desorden de los acontecimientos es otra cosa que me ha dejado muy descolocada. Teresa llega unos días después de Thomas, en la mitad de la película, y Thomas ya había hecho lo que le daba la gana sin que que ella estuviera o no, no tuviera nada que ver. ¿Por qué si todo se pone patas arriba cuando llega ella?. Que los personajes sean picados por los laceradores, sufran el Cambio, y nadie tenga la cura, es algo que también me dejó un poco fuera de lugar. Porque al final, como solamente tienen dos porciones de suero, más personas que tenían que haber pasado por el Cambio en algún momento, no lo hacen, y eso rompe la trama de la historai. Gally, el némesis de nuestro protagonista, es un blando en la película, demasiado bueno, no refleja cómo es el personaje en el libro. Y, ¡oh!, qué decir de la manera de resolver el laberinto y el final de la película. Creo que no tengo palabras para describir todo eso.

La película pasa a toda pastilla y no te da tiempo a encariñarte con los personajes. Estos apenas se relacionan, no evolucionan, no crecen, y es algo que echo mucho en falta en las últimas adaptaciones de libros. Ya sabemos todos que una película no va a cubrir el 100% del libro, y eso no es malo, pero hay que saber que lo importante no se puede dejar escapar: la esencia del libro, lo que lo hace entretenido, adictivo, bueno. Y aparte de eso, algo que me da mucha rabia es que no respeten ciertas cosas que tienen relevancia en los próximos libros cuando tienen pensando hacer más películas. Siempre me asalta la misma duda, ¿cómo van a encajarlas si han desechado partes clave?

En definitiva, no es una mala película, es muy entretenida, aunque con unos minutos más de duración podrían haber desarrollado un poco más la trama. El final te deja con la boca abierta y con ganas de saber cómo continúa la historia, algo necesario para enganchar al espectador y asegurarse de que existe la posibilidad de seguir explotando la saga. Pero al final, la disfrutarán más los que no sepan nada de la trilogía que los lectores, pues aunque es una adaptación correcta, sus errores pesan tanto que nublan el resto. Es la primera película, sé que no se quieren arriesgar mucho, así que espero que tenga una buena acogida y que Las pruebas mejore todos estos fallos que El corredor del laberinto destila por todos los lados.

 

Quizá quisiste decir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>